La historia de Joaquín Gimeno Lahoz, el obispo español que eligió Comodoro como su hogar y dejó una huella imborrable
La comunidad católica de Comodoro Rivadavia atraviesa horas de profundo dolor tras conocerse el fallecimiento de monseñor Joaquín Gimeno Lahoz, uno de los referentes religiosos más importantes y queridos de la región durante las últimas décadas.
El obispo emérito murió el martes 30 de junio, a los 77 años, luego de un prolongado proceso de deterioro de su salud que se había agravado en las últimas semanas.
Aunque nació a miles de kilómetros de la Patagonia, en el pequeño pueblo español de La Mata de los Olmos, en la provincia de Teruel, Joaquín Gimeno Lahoz construyó en Comodoro Rivadavia gran parte de su historia pastoral y humana. Aquí desarrolló buena parte de su ministerio, acompañó a generaciones de fieles y se transformó en una figura respetada incluso más allá del ámbito religioso.
Nacido el 6 de octubre de 1948, realizó sus estudios primarios en su pueblo natal y luego ingresó al Seminario Menor de Alcorisa y al Seminario Conciliar de Teruel. Su vocación religiosa lo llevó a ordenarse sacerdote el 29 de junio de 1973 en la parroquia San Bartolomé de La Mata de los Olmos, de la mano del obispo Victorio Oliver Domingo.
Sus primeros pasos como sacerdote los dio en España, pero muy pronto decidió emprender un camino que marcaría el resto de su vida. El 12 de noviembre de 1974 llegó a la Argentina como sacerdote "Fidei Donum", a través de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA), con el objetivo de desarrollar una tarea misionera.
Durante más de dos décadas trabajó en la diócesis de Azul, en la provincia de Buenos Aires. Allí se desempeñó como vicario parroquial en Tandil y Las Flores, fue párroco fundador de la parroquia Nuestra Señora de Lourdes y posteriormente párroco de la Catedral de Azul. También ocupó distintos roles pastorales y de formación dentro de la diócesis.
Su llegada a la Patagonia
El gran vínculo de Gimeno Lahoz con la región comenzó en marzo de 1996, cuando fue destinado a la diócesis de Comodoro Rivadavia. Su primera misión en tierras patagónicas fue en la localidad de El Maitén, donde se desempeñó durante una década como vicario parroquial de la parroquia San Francisco de Asís.
Aquellos años fueron especialmente significativos para su ministerio. Además de atender las necesidades pastorales de la comunidad local, desarrolló una intensa tarea junto a familias de la comunidad mapuche de la Colonia Pastoril Cushamen, una experiencia que marcaría profundamente su visión pastoral y social.
Con el paso de los años fue asumiendo mayores responsabilidades dentro de la diócesis. Entre 2006 y 2010 ejerció como vicario general diocesano, uno de los cargos más importantes dentro de la estructura eclesiástica local. Paralelamente dirigió el Seminario Catequístico Diocesano, fue vicepresidente de Cáritas y acompañó distintos grupos y movimientos religiosos.
Su compromiso social también quedó reflejado en su participación en iniciativas destinadas a los sectores más vulnerables. Entre ellas se destacó su colaboración con el Proyecto de Capacitación Laboral (PROCAP), impulsado por la diócesis para brindar contención y herramientas de formación a niños y jóvenes de barrios periféricos.
El obispo de los comodorenses
Tras el traslado de monseñor Virginio Domingo Bressanelli a Neuquén, Gimeno Lahoz fue elegido administrador diocesano en abril de 2010. Apenas tres meses después, el 15 de julio, el papa Benedicto XVI lo designó oficialmente obispo de Comodoro Rivadavia.
La noticia fue recibida con alegría por gran parte de la comunidad, ya que se trataba de una figura ampliamente conocida y apreciada dentro de la diócesis.
Su ordenación episcopal se realizó el 15 de octubre de 2010 en el gimnasio del Club Huergo, en una celebración multitudinaria que reunió a fieles de toda la región. Curiosamente, quien lo consagró obispo fue el mismo religioso que décadas antes lo había ordenado sacerdote: Victorio Oliver Domingo.
Durante sus más de 13 años al frente de la diócesis, Gimeno Lahoz se caracterizó por una presencia cercana y sencilla. Recorrió comunidades urbanas y rurales, visitó escuelas, instituciones y barrios, y mantuvo un fuerte compromiso con la realidad social de la Patagonia.
Quienes lo conocieron destacan especialmente su humildad, su trato amable y su capacidad para escuchar. Esa cercanía le permitió construir un vínculo especial con miles de vecinos, independientemente de sus creencias religiosas.
Los problemas de salud y la despedida
En los últimos años enfrentó diversas complicaciones de salud. En 2014 sufrió un infarto mientras se dirigía a celebrar una misa en el colegio María Auxiliadora. Tras ser sometido a una angioplastia y la colocación de dos stents, logró recuperarse favorablemente.
Sin embargo, los problemas cardíacos continuaron acompañándolo. En 2023 atravesó un delicado cuadro de salud durante una estadía en España, y ese mismo año presentó su renuncia al cargo de obispo, la cual fue aceptada por el papa Francisco el 19 de octubre.
Días antes de dejar formalmente su función episcopal, la comunidad diocesana le había rendido un emotivo homenaje durante el encuentro denominado "Todos con vos", donde celebró sus 75 años de vida, sus 50 años de sacerdocio y sus 13 años como obispo de Comodoro Rivadavia.
Durante 2025 y 2026 su estado de salud volvió a agravarse debido a una insuficiencia cardíaca. En junio de este año, la diócesis había pedido una cadena de oración por su recuperación.
Finalmente, el martes 30 de junio, la Iglesia confirmó que falleció en la residencia del obispado de Comodoro Rivadavia, acompañado y contenido por quienes estuvieron cerca de él durante sus últimos días.
Su partida deja una profunda huella en la ciudad y en toda la región. Llegó desde un pequeño pueblo de España para cumplir una misión religiosa y terminó convirtiéndose en un patagónico más, elegido por miles de fieles como guía espiritual y recordado por toda una comunidad por su sencillez, compromiso y vocación de servicio.
Sus restos son velados en la Catedral San Juan Bosco, donde este jueves se realizará el funeral que marcará el último adiós a uno de los obispos más queridos de la historia reciente de Comodoro Rivadavia.